AREA 32(1) - Agustín Pignata

Reseña de libro. Producción y consumo en el capitalismo de plataformas


 
ORCID https://orcid.org/0009-0000-8911-612X

Universidad Nacional de Córdoba
Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño
Instituto de Investigación en Vivienda y Hábitat
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Córdoba, Argentina


Recibido
25 de marzo de 2026
Aceptado
10 de abril de 2026

Reseña de libro

Tapa del libro Plataformas de streaming. Una economía de la dispersión

Plataformas de streaming. Una economía de la dispersión
Agustín Berti (dir.)
Autores: Agustín Berti, Julián Reynoso, Sebastián Torrez, Agustina Piumetto, Ignacio Davies, Andrés Ilcic, Ignacio Jairala, Tamara Chibey, Verónica Lencinas, Constanza Aguirre, Antonella Golfieri, Eugenia Gutiérrez, Martín Iparraguirre, Iván Zgaib y Marina Moguillansky.
Córdoba. Editorial de la UNC.
170 páginas. 2025.
Idioma español.
ISBN s.d.

En la actualidad, resulta innegable el protagonismo que Netflix, así como otras plataformas de su tipo, han adquirido como ordenadoras del consumo audiovisual contemporáneo. En este nuevo escenario, la norma para el acceso a productos culturales como series y películas pasa por la disponibilidad de un inmenso catálogo en línea, accesible a través de una suscripción paga, desde diversos dispositivos tales como celulares, televisores, notebooks o tablets. Sin embargo, más allá del acuerdo en cuanto a su rol protagónico, las consecuencias que plantea este hecho a distintos niveles siguen formando parte de un debate apenas abierto.

Plataformas de streaming. Una economía de la dispersión es un libro desarrollado por el Grupo de Estudios sobre Plataformas e Interfaces (GPI)[1], bajo la dirección de Agustín Berti y publicado por la Editorial de la Universidad Nacional de Córdoba. El texto invita a reflexionar en torno a estas presencias ubicuas de la cultura audiovisual contemporánea: las plataformas de video-a-demanda (VOD). Dispositivos técnicos que, al igual que en su momento el cine o la televisión, se constituyen como el estándar de la experiencia sensible de su época.

Desde una mirada fuertemente anclada en lo material –aunque no excluyentemente– el libro se interroga por las bases técnicas, materiales y sociales que dan sentido a las plataformas como estructuradoras de la cultura. Tal como se señala en la introducción, el libro “habla menos de los contenidos que de las entidades que los contienen” (p. 11). En ese sentido, el abordaje propuesto logra desplazar el foco de atención de campos más comúnmente abordados desde los estudios culturales, tales como el análisis de contenido y/o los hábitos de consumo de sus usuarias y usuarios[2]. Por el contrario, el enfoque propuesto intenta arrojar luz sobre lo que se entiende como un complejo sistema de capas en que el ecosistema de las plataformas VOD se estructura. Esta estratificación funciona como ordenadora de los múltiples niveles de abordaje de los que el libro da cuenta, desde el nivel infraestructural-físico a su impacto en los intercambios e instituciones sociales.

Alejándose de los formatos académicos más ortodoxos, el estilo de redacción del texto refuerza una actitud de invitación a la charla. Así, a lo largo de su desarrollo, el rigor analítico convive exitosamente con la posibilidad de una lectura amena. En el libro, la estructura rígida y la proliferación de citas, propias del lenguaje académico, dejan lugar a un modo de narrar donde lo que asume el protagonismo es la exposición de argumentos y su fundamentación. En dicho marco, los interrogantes abiertos tienen tanto valor como las definiciones taxativas. Esta serie de gestos hacen del libro un objeto de interés para un público sumamente amplio, en consonancia con el objeto de estudio abordado.

El libro se estructura en cuatro partes, organizadas a su vez en dos episodios cada una, como si se tratara de una serie. Cada uno de estos episodios lleva la firma de una parte de quienes integran el equipo. Como forma de repaso por las reflexiones expuestas en el libro se propone, más que un resumen, algo así como la recuperación de algunos emergentes que es posible reconocer entre las diferentes capas de análisis. Cabe señalar que este recorrido no pretende agotar la profundidad de los problemas expuestos a lo largo de las páginas.

La primera parte del libro, La conquista de la atención, hace foco en una comprensión de internet como una infraestructura de carácter omnipresente que ha producido, entre otras cosas, una transformación del modo de vincularnos con la información. El funcionamiento conjunto de granjas de servidores, cables subterráneos, satélites, hasta los dispositivos distribuidos entre cada usuario, configuran este nuevo y complejo mapa infraestructural. En él, las plataformas ocupan un rol central: el de la gestión de la información circulando en ambos sentidos.

La condición medidora de la plataforma se cristaliza en un elemento en concreto, la interfaz. Esta es la superficie de contacto entre los componentes internos de una plataforma y nuestra experiencia como usuarios. Su función conectiva implica, inevitablemente, una tarea de selección, un recorte de aquellos elementos que emergen a través de su superficie de otros que no. Así, la forma en que se organizan botones, miniaturas, previsualizaciones rápidas o la barra de reproducción, entre otros elementos, es vista como un complejo entramado de “decisiones técnicas, estéticas y políticas” (p. 41).

En la segunda parte del libro, La construcción de los perfiles, aparece otro aspecto diferencial de las plataformas con respecto a otras formas mediales: la posibilidad de perfilización de los usuarios en función de sus hábitos y gustos particulares. Un abordaje riguroso de sus modos de funcionamiento, del Google Page Rank al Netflix Prize, permite comprender cómo los motores de recomendación se encuentran en la raíz de la internet tal como se nos presenta actualmente.

Este procesamiento algorítmico de datos emerge a través de la interfaz de la plataforma a partir de la “perfilización” de las usuarias y los usuarios. Por fuera de su componente estadística, los algoritmos de recomendación también asumen una dimensión performativa, esto es, interactúan en un nivel subjetivo con usuarias y usuarios a la vez que conforman perfiles. En ese sentido, a partir de una caracterización antropomórfica de dos plataformas diferentes, se indaga desde allí el tipo de relación que se establece con cada una.

En la tercera parte del libro, La selección de contenido, la mirada se dirige a los modos de gestión del contenido de la plataforma. Allí, la propuesta se orienta a inscribir su accionar en la “extensa tradición de organización de la información” (p. 82). Una reconstrucción histórica que une innovaciones técnicas con las transformaciones en el manejo de información que estas supusieron. Las plataformas VOD se enfrentan a un escenario análogo a otros contextos históricos, el de la crisis de acceso a un volumen creciente de contenidos, frente al que imponen sus propios mecanismos de clasificación.

Teniendo en cuenta la opacidad de los sistemas algorítmicos actuales, la dificultad pasa por conocer aquellos contenidos que resultan invisibilizados y los criterios utilizados para tal fin. En ese sentido, otra de las apuestas del libro es la de recuperar la tradición del pensamiento feminista sobre tecnología. Es a partir de este marco que es posible reconocer cómo, hacia dentro y fuera de las plataformas VOD se reproducen y promueven códigos que “participan de la construcción de la identidad y de la reproducción de roles de género” (p. 95).

En la cuarta parte, La crisis de las instituciones audiovisuales, el foco se dirige a la reestructuración del sistema institucional basado en la crítica especializada, el circuito de festivales y la temporalidad de los estrenos en sala, así como de la cultura cinéfila que le daba sentido. Con relación a esto, las plataformas VOD resignifican este sistema a partir de la asincronía de las pantallas individuales, los espacios de discusión fragmentados de las redes y los algoritmos de recomendación. El interrogante planteado es si el sentido de comunidad generado históricamente en torno a las películas es posible en este nuevo contexto.

Este sentido de comunidad también se traslada a la pregunta por el rol del Estado como institución. Con relación a esto, autoras y autores exponen la redistribución de recursos que marca el paso de una estructura regulada a nivel nacional por el modelo transnacional de las grandes plataformas. La reconfiguración de la industria cultural que implican las plataformas VOD dificulta enormemente la resistencia frente a lo que se caracteriza como un triple extractivismo: “de atención, de datos y de divisas” (p. 130). Esto repercute en una pérdida de soberanía de la industria audiovisual nacional a partir de su desfinanciación.

Existe toda una serie de elementos que hacen que valoremos para bien o para mal un libro, independientemente de su contenido específico. Éstos suelen ser un talón de Aquiles, particularmente para trabajos colaborativos, en los que la fluidez entre capítulos, la existencia de una base común que aglutine los fragmentos o el sostenimiento de un tono uniforme, suelen volverse objetivos difíciles de alcanzar. Cabe destacar, entonces, que es en ese nivel donde el libro funciona particularmente bien. Sea por un entendimiento o sinergia colectivos, por un cuidado trabajo de edición posterior, o por la confluencia de ambos factores, el libro logra conformar una estructura superadora de la suma de los fragmentos-episodios que lo componen.

En ese sentido, el trabajo del GPI constituye un valioso aporte que da cuenta de un campo sumamente necesario de abordar desde la crítica. El del desarrollo de una mirada local y situada sobre fenómenos que, más allá de su escala global, nos afectan de forma directa en lo cotidiano. Frente a esto, el libro arroja unas cuantas certezas a la vez que allana el camino para la discusión en torno a uno de los aspectos más urgentes de la contemporaneidad, el de las formas de producción y consumo cultural en el marco del capitalismo de plataformas ■

NOTAS

[1]              Integrado por: Constanza Aguirre, Tamara Chibey, Ignacio Davies, Antonella Golfieri, Eugenia Gutiérrez, Martín Iparraguirre, Ignacio Jairala, Verónica Lencinas, Agustina Piumetto, Julián Reynoso, Sebastián Torrez e Iván Zgaib.

[2]              La reseña fue escrita originalmente con lenguaje inclusivo mediante el uso de “x”. En función de criterios editoriales vinculados a la legibilidad y estandarización, se ha adaptado al uso convencional del idioma (Nota Ed.).

 


Cómo citar este artículo (Normas APA):

Pignata, Agustín (Noviembre 2025-Abril 2026). Producción y consumo en el capitalismo de plataformas. [En línea]. AREA, 32(1). https://doi.org/10.62166/area.32.1.3962